La fundación de ayuda social  “Virgen de la Merced”, ligada al ejército ecuatoriano, ha venido prestando sus servicios durante años, a niñas y niños de escasos recursos económicos con síndrome de Down en el Ecuador, brindándoles: salud, alimentación y más.


El Ejército Ecuatoriano, noble institución de apoyo a la comunidad  está celebrando 200 años de la gesta histórica de independencia.


Las dos instituciones con el respaldo de la empresa JP Sport Marketing,  han visto necesario y oportuno  promover un mayor acercamiento a la ciudadanía del país, y la generación de recursos para seguir apoyando las iniciativas de la fundación “Virgen de la Merced”.
Por esta razón y con el respaldo de entidades públicas y privadas, presentan la Primera Edición del Circuito Atlético  “Nuestros Héroes 10K”, evento deportivo y artístico a llevarse a cabo el domingo 23 de mayo a las 08H30 por las principales calles y avenidas de la ciudad de Quito, y con culminación en el Estadio Olímpico Atahualpa; lugar en el cual se realizará un gran show artístico con destacados cantantes y bandas ecuatorianas.


La tecnología será parte importante del circuito atlético, ya que contaremos con chips inteligentes para el control del  tiempo  y recorrido de los atletas, de esta manera aseguraremos el normal desarrollo de la competencia deportiva.

 

 

 

 


 

UN NIÑO ESPECIAL

Soy un niño especial, porque en esencia
hay en mí un cromosoma trisomado,
pero a decir verdad, la diferencia
no está en lo peculiar de mi apariencia,
sino en la candidez que Dios me ha dado.

Mucho antes de nacer, en otra esfera,
escogí mi lugar de nacimiento,
mis padres, mis hermanos y bandera,
y todo lo escogí de la manera
que tiene el celestial conocimiento.

No preciso perdón, ni penitencia,
siendo un ángel… nací ya perdonado,
si dicen que me falta inteligencia,
tengo un don superior que es la inocencia,
y es mi arma para amar y ser amado.

En esta vida estoy siempre a la espera
de un gesto fraternal que me dé aliento,
no importa si me visto de arpillera,
si vivo en un palacio o en la vera,
cuando el amor me sirve de alimento.

Tengo en mi frágil pecho una dolencia,
mi corazón merece ser salvado,
en él no hay egoísmo, ni apetencia,
no hay odios, ni rencor, ni indiferencia,
porque a toda maldad estoy negado.

Para mi hogar fui un alma mensajera,
y traje bajo el brazo un mandamiento:
amar de corazón y sin espera
porque el amor nos salva y nos libera
de lo mortal que está en nuestro elemento.

Me bendijo el señor con la existencia,
libre de la malicia y el pecado,
yo no vine a aprender, ya que mi ciencia,
reside al interior de mi conciencia
y soy por eso muy afortunado.

Mi alma del paraíso es heredera,
soy un ángel de Dios y no es un cuento,
su bendición me alcanza dondequiera
y así puede alcanzar a quien me quiera,
pues si recibo amor, amor fomento.

Soy un niño especial y en mi ascendencia
hay un padre, que fue crucificado,
para dejar sembrada en la conciencia
de los hombres su ley y la creencia,
de que un niño es un ángel encarnado.

KARIM

Juan Carlos Hidalgo Antigoni
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